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domingo, 28 de abril de 2013

Modestia, en palabras de San Antonio Maria Claret.

Mas claro, imposible.

"...Ahora, observa, hija mía  el contraste entre los lujosos vestidos de muchas mujeres y los ropajes y adornos de Jesús.
Dime: ¿qué relación existe en sus finos calzados con los clavos en los Pies de Jesús?
¿Los anillos en sus manos con los clavos que perforaron las de Él? 
¿Las pomposas coronillas a la Corona de Espinas? 
¿La cara pintada a Aquella cubierta con golpes? ¿Hombros expuestos por el bajo corte en el vestido a los Suyos, todos rasgados y ensangrentados? 
¡Ah, pero existe una remarcada relación entre estas mujeres mundanas y los Judíos que, incitados por el Demonio, afligieron Nuestro Señor! A la hora de la muerte de tales mujeres, yo pienso que Jesús será oído diciendo: 
"Cujus est imago haec et circumscripto"-¿de quién es ella imagen?-. Y la respuesta será, "Demonii" -¡del Diablo!-
 Entonces Él dirá, "Deja que ella la cual ha seguido las modas del Demonio sea entregada a él. Y a Dios, a aquellas que han imitado la modestia de Jesús y María."..."

San Antonio Maria Claret, 1807-1870.


viernes, 26 de abril de 2013

Modestia en palabras de San Juan Crisóstomo.


Palabras que nos invitan a reflexionar sobre el adorno y el comportamiento personal. 
"Tu cargas tu trampa por doquier y abres tus mayas en todos los lugares. Y alegas que nunca invitaste a otros a pecar. No lo hiciste, por cierto, con tus palabras, pero tu lo has hecho con tu vestido y tu comportamiento, y mucho más efectivo de lo que podrás con tu voz. Cuando has echo a otro pecar en su corazón, como puedes ser inocente? Dime, a quienes el mundo condena? ¿A quienes los jueces en la corte castigan? ¿A aquellos que toman el veneno o aquellos que preparan y administran la porción fatal? Tu has preparado la copa abominable, tu has dado la bebida fatal, y tu eres más criminal que los que envenenan el cuerpo; tu asesinas no el cuerpo, pero el alma. Y no eres  enemigo de a quien lo haces, tampoco lo haces empujada por una imaginaria necesidad, ni provocada por injuria, pero si ha salido de una torpe vanidad y orgullo."
San Juán Crisóstomo, d. 407


Que siempre nos guié  Ella, modelo para todas las chicas y mujeres católicas.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Del vestido y adorno femenino.

REFLEXIONES PARA TRANQUILIZAR LAS ALMAS ESCRUPULOSAS POR S. ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

Capítulo XIX 

Vestidos y adornos


1. Los vestidos están destinados a tres objetos: 1º para guardar la honestidad; 2º para defendernos de la intemperie; 3º para adornarse con sobriedad y modestia, según se expresa S. Pablo

2. Considerando el vestido como un adorno, debe ser proporcionado al estado de cada persona, y entonces corresponde, en expresión de Sto. Tomás, a la virtud de la verdad, por cuanto se manifiesta con el adorno exterior la condición de que lo usa.

3. Evítense en el vestir los dos extremos: o de excesivo primor, o de extremado desaliño. Desdice el primero de la moderación cristiana, y el segundo se opone al orden según el cual debe cada uno vivir y vestir según el rango o puesto social que ocupa: Ester de reina; Judit de matrona; Abigail de señora; y Agar de esclava.

4. Los vestidos indecentes solo son propios de mujeres abandonadas, y no puedo suponer que los usen las mujeres honradas y honestas para las cuales escribo. Atendido no obstante el extraordinario abuso que en este punto ha cundido, y que el brillo del relámpago puede confundirse con la claridad del sol, considera las siguientes reflexiones, que te servirán de cautela y preservativo.

5. La costumbre no puede mudar la naturaleza de las cosas, convirtiendo en bueno lo que es
intrínsecamente malo. Nunca, por lo tanto, podrá ser lícito lo que es en sí mismo deshonesto y pecaminoso. Si la costumbre fuese excusa suficiente, todo seria permitido, atendida la costumbre que hay de cometer toda clase de pecados. Los pecados ajenos nunca pueden excusar los propios; y si hay la costumbre de pecar, la hay también de condenarse. Mejor es salvarse con los pocos, que condenarse, con los muchos.

Tomado de  http://doctranquilizaralmastimoratas.blogspot.com.ar

jueves, 22 de noviembre de 2012

¡Pesadilla! Comenzó el verano

Empezaron los primero calores en esta parte del globo y con ellos la INMODESTIA.
Es todo un desastre, realmente. No les tengo que describir lo que sucede, porque donde hay una mujer que no ha sido educada en la modestia, estaremos frente al problema.

Primero lo primero, cuando hablamos de modestia nos referimos a  la virtud que tiende a equilibrar las acciones o reacciones frente a determinadas situaciones. En cuanto a la modestia del vestir, esta será el equilibrio en la manera en que se adorna el cuerpo, tendiendo siempre al fin de todo ser humano,  alcanzar la vida eterna.
De lo que se sigue que el vestido debe ser pudoroso para proteger la pureza del alma propia y de la ajena.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice:


2521 La pureza exige el pudor. Este es parte integrante de la templanza. El pudor preserva la intimidad de la persona. Designa el rechazo a mostrar lo que debe permanecer velado. Está ordenado a la castidad, cuya delicadeza proclama. Ordena las miradas y los gestos en conformidad con la dignidad de las personas y con la relación que existe entre ellas.
2522 El pudor protege el misterio de las personas y de su amor. Invita a la paciencia y a la moderación en la relación amorosa; exige que se cumplan las condiciones del don y del compromiso definitivo del hombre y de la mujer entre sí. El pudor es modestia; inspira la elección de la vestimenta. Mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana; se convierte en discreción.
2523 Existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima. El pudor inspira una manera de vivir que permite resistir a las solicitaciones de la moda y a la presión de las ideologías dominantes.


La cadena es pureza de corazón que tiende a la pureza del cuerpo, pudor para no revelar lo que debe permanecer cubierto, ERGO modestia en el vestir.

Problema: Sociedad Cristofóbica (si, como suena) que busca destruir la esfera sobrenatural del hombre. Y el primer paso ya fue dado, la gente desconoce dicha esfera trascendente, por lo tanto se vuelca al placer inmanente del aquí y ahora.

Consecuencias generales: Propiciarse el máximo disfrute en todos los ordenes. Los tres enemigos del hombre, el demonio, el mundo y la carne.

Consecuencias particulares: Moda obscena, fundamentalmente en lo femenino. El motivo es sencillo,  desde la venta un shampoo o un auto, pasando por comida o tecnología, todo implica una mujer semidesnuda. Y ¿porque? Porque la mujer expuesta exacerba el desorden carnal del hombre, domina su voluntad y lo vuelve un esclavo de la lujuria.

Si no fuera diabólica sería graciosa la manera en la que se nos subestima como mujeres.
Pues no, yo no quiero que se me subestime y tampoco soy un pedazo de carne porque  tengo alma y en ella inhabita el Espíritu Santo, no menudo detalle. Y menos aún quiero que mis amigas se consideren a si mismas como un pedazo de carne y entreguen sus almas al fuego eterno.

Y como no soy exagerada mando un par del tips sobre como vestirse:

  • NO usar escotes mas bajos que la cavidad del cuello.
  • NO mostrar los hombros, de lo posible la manga debe ser hasta el codo.
  • Evitar telas transparentes o elásticas que marquen las formas femeninas.
  • NO mostrar mas arriba de la rodilla.
  • Traje de baño ENTERO y de preferencia usen un "pantaloncito" hasta las rodillas.
  • Vestir FEMENINAMENTE, se entiende con faldas. Ver mi entrada anterior "Mejor.... ¡faldas!". Aunque si determinadas situaciones es conveniente el uso de los pantalones, estos deberán ser holgados y de tiro medio o alto de manera que jamas se vea la ropa interior.
  • La premisa es vestir siempre de manera tal que puedas acercarte al SANTO SACRIFICIO, con la debida reverencia.
Que nos dice Roma antes todo:

  • El Papa Benedicto XV escribió en su encíclica Sacra Propediem el 6 de Enero, 1921:

“Uno no puede deplorar suficientemente la ceguera de tantas mujeres de todas las edades y estaciones.  Volviéndose tontas y ridículas por el deseo de agradar, no ven hasta qué grado la indecencia de sus vestimentas choca a cada uno de los hombres honestos y ofende a Dios.  Anteriormente, la mayoría de ellas se hubiesen azareado por dichas ropas por la falta grave en contra de la modestia Cristiana.  Ahora no es suficiente exhibirse en público;  no les da miedo entrar en los umbrales de las iglesias, asistir al Santo Sacrificio de la Misa y aún portar el alimento seductor de la pasión vergonzosa al Santo Altar, en donde se recibe al Autor de la Pureza.”

  • El 12 de Enero, 1930, la Sagrada Congregación del Concilio, por mandato del Papa Pío XI, emitió instrucciones enfáticas a todos los obispos sobre la modestia en el vestir:

  • “Recordamos que un vestido no puede llamarse decente si tiene un escote mayor a dos dedos por debajo de la concavidad del cuello, si no cubre los brazos por lo menos hasta el codo, y escasamente alcanza un poco por debajo de la rodilla.  Además, los vestidos de material transparente son inapropiados.  Que los padres mantengan a sus hijas lejos de los juegos y concursos gimnásticos públicos;  pero, si sus hijas son obligadas a asistir a dichas exhibiciones, que observen que van vestidas totalmente y en forma modesta.  Que nunca permitan que sus hijas se pongan indumentaria inmodesta.”

  • El Papa Pío XII dijo en 1954:

Ahora, muchas niñas no ven nada malo en seguir ciertos estilos desvergonzados (modas) como lo hacen muchas ovejas.  Seguramente se ruborizarían si tan sólo pudiesen adivinar las impresiones que hacen y los sentimientos que evocan (excitación) en aquellos que las miran.” (17 de Julio)”


Como verás es simple, NO muestres tu cuerpo en sus partes privadas, por vos y por los varones que te rodean. 
La mujer debe ser el ángel guardián de la pureza del hombre, debe inspirar "CIELO" por así decirlo y no algo "terreno y animal".

Bueno, espero que estas ideas que tiro a la "blogosfera" con la Gracia de Dios, caigan en tierra fértil. 

¡Saludos!

PD:

  • Aclaración, no pongo imágenes porque dado mi gran público masculino sería una falta de caridad con ellos, exponerlos a la impureza en el vestir

  • La próxima vez haré algo mas completo, porque para optimizar mi tiempo mientras escribía, cenaba una tarta. Y ahora tengo que irme a hacer mis oraciones y luego a descansar. 
CHICA CATÓLICA = CHICA OCUPADA.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Modestia en la vestimenta.

¡Chicas!
Nos encontramos una vez mas, esta vez es para responder la pregunta que todas nos hemos hecho alguna vez....
¿Que me pongo para...... ir a la Iglesia? (es irónico, obviamente).
Pero, para la que tenia o tiene, alguna duda este cartel  da un par de criterios.
Sinceramente, yo le añadiría a la mujer una mantilla, pero bueno, despierto y sigo en el planeta Tierra. Así que, ni modo.
Le agradezco al buen amigo que me hizo llegar este gráfico. 
Y ya saben, hay qu hacer todo a la Mayor Gloria de Dios, incluyendo algo externo como el vestir.





domingo, 5 de agosto de 2012

Mejor…. ¡faldas!


Hablando con unas amigas de cosas de chicas (católicas) surgió el tema de la modestia en la mujer y de cómo con el pasar de los años, la “liberación femenina” había logrado dejar de lado a la propia mujer. En medio de idas y venidas un par de mis amigas no lograba captar la capital importancia de la falda en la vida de la mujer. Obviamente si le atribuían el protagonismo en ocasiones especiales, como en fiestas, vestidos de novia, hasta como  hábito en las religiosas, su uso es fundamental….
Entonces, ¿por qué no las usamos? La pregunta es corta, la respuesta larga y las excusas tontas. 

“Que no me gusta”, “que no tengo”, “que hace frío (en invierno)”, “que son incomodas”, “que el pantalón es más seguro”, “porque hay muchos degenerados sueltos” y demás...

Si las faldas no gustan es porque no nos han educado el gusto. 
Si no tenemos es por el mismo motivo. 
Si sentimos frío es porque no usamos ¡medias! 
Si nos resultan incómodas es porque probablemente sean demasiado cortas. 
Si sentimos que el pantalón es más seguro es porque la costumbre nos indica eso y en relación a los “degenerados” no hay nada externo en una falda de un largo adecuado que los atraiga, el problema allí no es de la mujer sino la patología de ese sujeto la cual se ve exacerbada con el bombardeo sexista de la cultura actual.

En realidad todo se centra en una sola cuestión. No nos han educado para vestirnos como damas. Llegamos al mundo en un momento de la historia en la cual la “revolución feminista” ha desmadrado todo.  Y subvertido el orden natural, la mujer se viste como un hombre y el hombre, bueno…. ya los deben haber visto, cuidando el aspecto como colegialas.

Lo cierto es que la mujer no es igual al hombre, ni es mejor, ni peor. Es diferente, compleja y llena de vida espiritual que hace que brille al son de la gracia que Dios ha puesto y hace crecer en su alma.

La mujer no debe su centrar su vida en su aspecto, pero debe cuidar de él. Pues con el ejemplo educa.
La madre que no es modesta no enseña modestia a sus hijas, y estas no la aprenden y menos aún la internalizan. Por eso pretenden vestir al estilo mundano, que tanto daño hace al pudor femenino y masculino. Y por ese mismo motivo desconocen la riqueza que implica ser mujer y actuar como tal.

Podrán decir, que es frívola o intrascendente la manera en la que nos vistamos. Pero eso no es verdad, la imagen que proyectamos es reflejo de nuestra interioridad. Las hijas de Dios destacan por su modestia y humildad, al vestir y al actuar. 

El hábito no hace al monje, pero el buen monje no deja de usar su hábito. Y la buena mujer no deja de vestir como una dama.

Para finalizar,  te doy un par de reglas que te ayudarán a elegir una falda correcta:
  • Primero, lo ideal es que no se vean las rodillas y en caso en que eso ocurra que su largo no sea menor a dos dedos sobre ellas. 
  • No deben ser ceñidas al cuerpo de manera que llamen la atención  las curvas femeninas. 
  • Nunca deben ser translúcidas o decididamente transparentes.

Como veras son tres reglas simples, que solo te beneficiaran a ti.
Si no sueles usar faldas, inténtalo. Si no tienes, de a poco renueva tu guardarropa de manera que tengas más faldas que pantalones. Si eres madre, que tus hijas te vean usando faldas y pónselas a ellas. Si eres una chica católica adolescente, que no te importe el que dirán convéncete de que haces lo correcto y sé fiel a Ntro. Señor.
Espero que estas ideas desordenadas hayan sido de provecho. Espero comentarios y en breve publicaré más cositas sobre este tema.